Familia

¿Quién cuida a tu bebé?

Una guía esencial de consejos para saber qué elegir.

niñera

Jardín Maternal

El jardín maternal corresponde al primer ciclo del nivel inicial y abarca la educación de los niños en las secciones de lactarios (bebés de menos de un año), deambuladores (entre 1 y 2 años) y la sala de 2 años.

Elegir un jardín maternal para dejar a nuestro bebé suele ser origen de muchas ansiedades y temores. Por tal motivo, es importante tener en cuenta algunas pautas que nos den confianza y tranquilicen.

1) Ubicación: analizar si preferimos que esté cerca de casa o del trabajo. La cercanía de la institución es relevante sobre todo en el período de adaptación en que los niños no están allí la jornada completa. También a la hora de acudir ante un eventual problema (fiebre, un golpe, dolor de panza, etc.).

2) Ver que el jardín reúna las características básicas que los padres buscan, que puedan sentirse identificados con la filosofía que propone.

3) Que les sea posible ver si lo expresado en la propuesta es coherente con lo que se hace.

4) Garantizar que sea un lugar seguro, cálido, organizado y con personal capacitado para trabajar con niños pequeños, que sepan escuchar y que sean capaces de entender las necesidades particulares de cada niño.

5) La cantidad de alumnos y docentes también es fundamental. Debe haber una concordancia entre la edad de los niños, el tamaño máximo del grupo y la cantidad de personal.

6) Es importante ver la fluidez en la comunicación con los docentes y directivos. La mamá necesita una continuidad de información sobre cómo está su hijo o cómo transcurrió su día. También el jardín necesita continuidad en la información para que los cuidados estén más en sintonía con lo que le ocurre al niño.

Guardería

La elección de la guardería es un procedimiento fundamental para que toda mamá pueda retomar serenamente su actividad laboral luego de la maternidad, por eso, es imprescindible dedicarle el tiempo necesario a visitar instituciones hasta dar con la que realmente cumpla con los requisitos que colmen las expectativas de cuidado y educación del hijo.

¿Qué se debe tener en cuenta en la búsqueda?

Entrevista. El primer paso es solicitar una entrevista personal en la institución con la directora o representante que nos puede contar acerca del proyecto educativo, las actividades planteadas para cada etapa del desarrollo y los objetivos pedagógicos. Solicitar una visita a las instalaciones dentro del horario en que hay niños al cuidado. De ser posible, recorrer las salas mientras los niños trabajan, conocer las actividades que realizan los niños y cómo disponen los espacios para esas actividades planificadas para cada edad.

Espacio. Consultar cuántas salas hay, qué divisiones de edad tienen las mismas (si hay aulas integradas), cuántos niños hay por sala y qué cantidad de maestras y auxiliares hay designada en cada una de ellas.

Higiene. Consultar acerca de las normas de higiene y seguridad de las salas (si hay horarios pautados para cambio de pañales, cómo manejan la higiene de las mamaderas, quién y cuándo se ocupa de la limpieza de las salas, etc.)

Comida y siesta. Son dos puntos fundamentales a tener en cuenta. En el caso de la comida, averiguar si la guardería prepara los alimentos (pedir conocer la cocina y al cocinero) o si tienen sistema de viandas (cómo conservan). Del mismo modo, pedir ver dónde duermen, cómo son las cunitas o espacios destinados para dicho fin, quién los cuida y si tienen horarios previstos para siesta.

Personal. Pedir conocer la formación y experiencia del personal docente y no docente (auxiliares) que conforman el plantel.

Cercanía. No siempre debe estar cerca del hogar, es válido que esté cercana al domicilio laboral de cualquiera de los papás o al de algún familiar que pueda acercarse rápido en caso de que se requiera.

Pedido de referencias a los padres. Nunca está de más acercarse un día a la salida de la guardería, cuando los padres se reúnen a la espera de los niños y consultarlos acerca de su experiencia. Escuchar varias opiniones puede ser muy importante.

Aquella guarderia que inspire más confianza y seguridad, será la que deba contratarse porque esa confianza es la que se le transmite al niño.

Es fundametal poder estar presente en la adaptación del niño hasta que se familiarice con el lugar, la maestra y sus compañeros. Luego, es vital tener una comunicación franca, clara y directa con la maestra y/o la directora , siempre plantearle las dudas, y comentarios importantes acerca de los acontecimientos relevantes que le ocurran al niño en casa. Participar, dentro de lo posible, de todas las actividades a las que sean convocados los padres, ya que cuanto más tiempo se pase en la guardería, más se conocerá acerca de la misma.

Niñera

“Las mamás debemos tener claro el rol que esperamos que cumpla la niñera, ya que no es una empleada más en casa. Debe ser una persona capacitada y que nos transmita confianza. Elegir a la persona indicada no es tarea sencilla”, asegura Amorina Zamora, responsable de Poppins Consultora de Niñeras profesionales.

¿Qué se debe tener en cuenta?

• Definir claramente el perfil. Qué es lo que se espera de la niñera, por ejemplo, que sea amable, sociable, organizada y puntual, el grado de formación y preparación y todo lo que consideremos importante según las características y costumbres de la familia. Así también, definir las tareas en las que la necesitarán: preparar la comida, cambiar pañales, jugar con los niños, etc. Con los objetivos bien planteados, resultará mucho más fácil encontrar a la candidata ideal

• Iniciar la búsqueda. Una opción es a través de referidos, lo que permite aprovechar la experiencia de un amigo o conocido con esa candidata. Otra forma de búsqueda es delegar la selección a una consultora especializada que enviará las candidatas que más se ajusten al perfil determinado.

• Realizar entrevistas personales en la casa con cada una de las potenciales candidatas. Es importante indagar en la historia personal, sus experiencias laborales en cuidado de niños, qué propuestas lúdicas y de estimulación plantea según la edad del niño. Lo mejor es tomar nota de las observaciones y respuestas de las distintas niñeras para luego compararlas entre sí.

• Pedido de referencias laborales. Antes de contratar a la niñera siempre hay que corroborar sus referencias. Es muy valioso conocer qué opinan personas que ya la hayan contratado.

• Interacción con el niño. Antes de tomar la decisión final, hay que planificar un momento en el que la candidata pueda jugar con el niño mientras uno de los padres está presente.

¿Qué tener en cuenta después de la selección?

Es fundamental poder estar presente en la adaptación del niño con la niñera, por lo menos los primeros días, hasta que ambos se familiaricen. Ir delegando gradualmente las tareas y responsabilidades sobre el niño, hasta que la niñera lo atienda mientras la mamá hace otras cosas, de esta forma, se conocerá un poco mejor su forma de trabajar y cómo responde el niño al estar al cuidado exclusivo de ella.

Siempre hay que plantearle a la empleada lo que disgusta y lo que gusta, darle instrucciones claras sobre la rutina que tiene que seguir el pequeño y cómo ponerse en contacto con la mamá si surge algún problema. Debe contar, además, con el contacto de algún familiar y del pediatra por si no puede localizar a la madre en caso de emergencia.

Por último, es importante quedar en claro para ambas partes el formato de contratación de la niñera (las obligaciones, compromisos, derechos, horarios a cumplir y si se requiere flexibilidad horaria, salario, salud, etc.) y respetar lo pactado a fin de que la niñera dé por finalizada su búsqueda laboral y centre sus energías exclusivamente en el bienestar del niño, de esa manera, nos aseguraremos que la adaptación y posterior lazo que genere nuestro hijo con ella, sea duradero.

Fuente: Poppins, consultora de niñeras profesionales y Lic. Gabriela Adriana López, de Momento Cero, institución dedicada a padres e hijos

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